viernes, 11 de diciembre de 2009

ATR (Advanced Tongue Root)

Fuente: es.wiki

En fonética, ATR (del inglés advanced tongue root) se refiere a un rasgo fonético que aparece en sonidos articulados con la raíz de la lengua avanzada, es decir, con una expansión de la cavidad faríngea obtenida mediante un movimiento de la base de la lengua hacia adelante. El rasgo aparece en la articulación de algunas vocales.

Secundariamente el rasgo [+ATR] involucra una tensión adicional en los labios. Esta tensión suena al oído como cierta "claridad" asociada a un formante menor, comprada con las vocales que tiene rasgo [-ATR]. Esporádicamente se ha usado el nombre vocales tensas y laxas para reflejar este matiz fonético, aunque actualmente tiende a usarse ya que el adjetivo "tenso" tiene otros significados en fonética.

En el AFI el rasgo ATR se representa mediante el diacrítico [ ̘].

Lenguas con ATR distintivo:

En ciertas lenguas esta peculiaridad articulatoria puede ser distintiva, es decir, es la base de para diferenciar fonemas vocálicos diferentes. En las lenguas que usan el rasgo ATR este contrasta frecuentemente con el rasgo RTR (retracted tongue root) consistente en una retracción de la base de la lengua. Frecuentemente el rasgo ATR o RTR afecta a todas las vocales de la misma palabra, existiendo de hecho un armonía vocálica. Un ejemplo de esto es la lengua twi y otras lenguas de África occidental.

Sinarmonía (vocálica)

La sinarmonía o armonía fonémica es un tipo de asimilación de "larga distancia" que afecta a los fonemas de un cierto tipo, haciéndo que entre ellos deba existir algún rasgo común o armónico, estando prohibidas o restringidas combinaciones de esas fonemas que no sean armónicos.

La sinarmonía vocálica por la cual todas las vocales de una palabra deben compartir cierto rasgo es un fenómeno de gran difusión mundial, por el contrario otros tipos de sinarmonía como la de consonantes es más restringida, aunque puede ser común en el desarrollo infantil.

La sinarmonía vocálica es el tipo de sinarmonía más común en las lenguas del mundo. Se documentó originalmente en la fonología del sistema vocálico de las lenguas urálicas y las lenguas turcas. En esas lenguas todas las vocales de una palabra pertenecen a una de las dos clases de vocales que comparten un rasgo llamado rasgo armónico. Frecuentemente en las lenguas euroasiáticas el rasgo armónico es la redondez o labialización de las vocales. En cambio en varias lenguas africanas el rasgo armónico es la abertura o el grado de avance de la raíz de la lengua.

En la práctica la sinarmonía lleva a una regla obligatoria para la selección de alomorfos en una palabra: el alomorfo debe tener el tipo correcto de vocal, es decir, una vocal que comparta con el lexema el rasgo armónico.

En español, la armonía vocálica se ha descrito en los dialectos de Murcia[1] y Andalucía oriental.[2]

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Boom! Hok! A Monkey Language Is Deciphered


By NICHOLAS WADE
Published: December 7, 2009

Source: http://www.nytimes.com/2009/12/08/science/08monkey.html?_r=2&adxnnl=1&ref=science&adxnnlx=1260306162-JmpCdUh8q8ckb3Hu/Xv8Gg

Boom boom! (I’m here, come to me!)

Krak krak! (Watch out, a leopard!)

Hok hok hok! (Hey, crowned eagle!)


Very good — you have already mastered half the basic vocabulary of the Campbell’s monkey, a fellow primate that lives in the forests of the Tai National Park in Ivory Coast. The adult males have six types of call, each with a specific meaning, but they can string two or more calls together into a message with a different meaning.

Having spent months recording the monkeys’ calls in response to both natural and artificial stimuli, a group led by Klaus Zuberbühler of the University of St. Andrews in Scotland argues that the Campbell’s monkeys have a primitive form of syntax.

This is likely to be a controversial claim because despite extensive efforts to teach chimpanzees language, the subjects showed little or no ability to combine the sounds they learned into a sentence with a larger meaning. Syntax, basic to the structure of language, seemed be a uniquely human faculty.

Still, species like gibbons and whales make complex vocalizations in which the order of the sounds seems to have some effect on their meaning, though it is hard to say what. Dr. Zuberbühler’s team reports deciphering some of the Campbell’s monkey’s communication system in The Proceedings of the National Academy of Sciences.

“Krak” is a call that warns of leopards in the vicinity. The monkeys gave it in response to real leopards and to model leopards or leopard growls broadcast by the researchers. The monkeys can vary the call by adding the suffix “-oo”: “krak-oo” seems to be a general word for predator, but one given in a special context — when monkeys hear but do not see a predator, or when they hear the alarm calls of another species known as the Diana monkey.

The “boom-boom” call invites other monkeys to come toward the male making the sound. Two booms can be combined with a series of “krak-oos,” with a meaning entirely different to that of either of its components. “Boom boom krak-oo krak-oo krak-oo” is the monkey’s version of “Timber!” — it warns of falling trees.

There is yet another variation on this theme, Dr. Zuberbühler’s team reports. Into the “Timber!” call, the Campbell’s monkeys insert a series of up to seven “hok-oo” calls. The combined call indicates the presence of other monkey groups and is heard most often when the monkeys are on the edge of their home range.

The meaning of monkey calls was first worked out with vervet monkeys, which have distinct alarm calls for each of their three main predators: the martial eagle, leopards and snakes. But the vervets did not combine their alarm calls to generate new meanings, unlike human words that can be combined in an infinite number of different sentences.

If the Zuberbühler team’s observations are correct, the Campbell’s monkeys can both vary the meaning of specific calls by adding suffixes and combine calls to generate a different meaning. Their call system, the researchers write, “may be the most complex example of ‘proto-syntax’ in animal communication known to date.”

Dr. Zuberbühler said he planned to play back recordings of given calls to the Campbell’s monkeys and to test from their reactions whether he had correctly decoded their messaging system.

lunes, 30 de noviembre de 2009

ladino

Los judíos sefardíes, especialmente en Turquía, Grecia y algunas comunidades de Jerusalén y la península balcánica, hablan una lengua propia, heredada en parte de aquellos judíos que salieron de España en 1492 y ya completamente conformada, durante los últimos quinientos años, por los rabinos y eruditos descendientes de judíos españoles establecidos en otros países. Esta lengua se llama Ladino, aunque también se la conoce como Djudezmo, espanyolit o Djuidio.

La palabra Ladino, antes que una nominación que se hace de una lengua, quiere decir traducido. Ladino viene del verbo enladinar, traducir, y tiene su origen en los trabajos hechos por los judíos, moros y cristianos que trabajaban en las escuelas de Traducción de Toledo, en los tiempos de Alfonso X, el sabio. Al traducir los clásicos del hebreo, el griego y el árabe a la lengua local de entonces, los enladinizaban. Se dice que fueron los judíos los primeros en llevar a la lengua castellana los clásicos literarios y científicos antiguos. Esto les valió de muchas criticas porque vulgarizaban los textos clásicos al traducirlos a una lengua inferior (la popular) y no a una superior, el Latín, adecuada para expresar nociones complejas.

Ladino quiere decir, entonces, traducido a la lengua del pueblo (en el caso de los judíos sefardíes, de la comunidad), que es incluyente y de uso diario. Y que remite a una historia común y a un inconsciente colectivo de fácil significación y entendimiento, algo muy importante para la comunidad hebrea donde el individuo no existe sino el colectivo. No hay un judío sino unos judíos que se unen no sólo a través de tradiciones, creencias y liturgias sino mediante una lengua común, elemento básico de comunicación.